Carnaval de la Quebrada: un ritual de la tierra y el encuentro

Por su belleza paisajística y sus maravillas naturales, la Quebrada de Humahuaca fue declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad en 2003. Allí, entre los Andes jujeños, a unos 3500 metros de altura, se conserva uno de los rincones más coloridos y ancestrales de Argentina. Y es ahí donde se celebra una de las festividades más atractivas de Argentina: el Carnaval de la Quebrada.

Esta celebración colectiva nació con los rituales de verano de los Omaguacas, pobladores originarios de la región, para agradecer a la Pachamama -la tierra- por la cosecha y para pedirle por la fertilidad de la nueva siembra. Los españoles asociaron estos rituales con el carnaval y la ceremonia se fusionó con la tradición y el calendario cristiano, por eso se celebra al comienzo de la cuaresma. Desde hace siglos, la Quebrada mantiene encendida esta fiesta milenaria que convoca a visitantes de todo el mundo.

Con Tilcara como epicentro del Carnaval, las comparsas irrumpen en el silencio andino con sus trajes estridentes, su música y sus danzas para celebrar la fertilidad y el encuentro durante 9 días. Desde el sábado previo al miércoles de ceniza, los distintos grupos recorren los pueblos con sus carnavalitos y coplas mientras un sutil aroma a albahaca invade la Quebrada.

El Carnaval comienza con las comparsas que recorren los cerros para encontrar y desenterrar el Pujllay, o diablillo, que fue sepultado el año anterior.

Hay dos eventos que marcan la antesala de la fiesta: el jueves de compadres (dos jueves antes del desentierro) y el jueves de comadres (jueves previo al desentierro). Durante el jueves de compadres, sólo los hombres salen a celebrar y son invitados a distintos locales o casas a beber la típica chicha, que se obtiene del maíz. El jueves de comadres es el día de las mujeres en las calles, para cantar coplas al compás de las cajas. Suelen armar rondas para compartir vidalas e invitan a todas las mujeres del lugar.

Todas las actividades del Carnaval comienzan temprano y se extienden hasta la madrugada, con peñas y fiestas que organizan los vecinos para que perdure la alegría de encontrarse y celebrar la pacha.

El desentierro del Pujllay
El sábado del desentierro es el día más importante del Carnaval. Este ritual da inicio a la celebración. Cada comparsa tiene su mojón, un lugar escondido en los cerros donde es enterrado el Pujllay.

Mientras esperan para desenterrar, los seguidores de la comparsa, vecinos y turistas aguardan al pie de los cerros con música, comida y bebida y realizan sus ofrendas a la Madre Tierra: cigarros, hojas de coca y bebidas. Cerca de las 18, se escuchan explosiones, con la tercera, el Carnaval queda oficialmente inaugurado. A partir de ese momento, mientras los integrantes de las comparsas bajan del cerro vestidos de diablillos, la Quebrada se convierte en una fiesta de baile y música con instrumentos autóctonos como erkenchos, anatas, charangos y bombos. Ramos de albahaca, serpentinas, papel picado, harina y talco para pintarse las caras, chayar, coca e incienso se esparcen por la Quebrada hasta el Domingo de Tentación. Ese día, el Pujllay es enterrado otra vez en el hoyo, que simboliza la boca de la Pachamama. En esta ceremonia se pide fertilidad para el nuevo ciclo.

Disfrutar de la magia del Carnaval entre el 17 de febrero y el 6 de marzo de 2022.

Conocer más sobre la programación del Carnaval de la Quebrada de Humahuaca en https://www.argentina.travel/es/experience/carnaval-de-humahuaca

 

 

 

 

 


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