El origen de las cestas de navidad, una tradición en España

Convertidas en una auténtica tradición en nuestro país, las cestas de Navidad se caracterizan por contener a modo de obsequio aquellos productos típicos de esas fechas tales como turrones, mazapanes, polvorones y otros dulces, cava, vino, bombones, queso y embutidos. Habitualmente, se entrega una cesta por empleado y viene siendo una práctica habitual desde mediados del siglo XX en España aunque a veces el lote es mucho más modesto y se reduce a una botella de vino, por ejemplo. En cualquier caso, es siempre bien valorado entre los trabajadores de una empresa y gracias a los acuerdos comerciales de muchas de ellas el desembolso no es necesariamente elevado.

Los romanos, los antecesores de las cestas de navidad

Como en tantos otros aspectos, los romanos están relacionados con esta costumbre que también se ha visto afectada por los consabidos recortes. Se sabe que en su época se hacía entrega de la denominada “sportula”, una cesta que el patrón daba con comida a sus subordinados, los “clientes” de más baja clase social.

Entre las obligaciones del “cliente” figuraba la “salutatio matutina”, es decir, acudir a saludar al patrón a su casa, momento en que éste le hacía entrega de la cesta. El tratamiento al “dominus” era muy importante y de no hacerlo adecuadamente podía suponer la supresión de la “sportula” pero para el patrón también tenía consecuencias no atender a estos saludos, pudiendo poner en entredicho su reputación.

Así pues, dar un buen surtido de provisiones es un uso más antiguo de lo que puede parecer, y ha pasado de representar las relaciones entre pudientes y plebe en la antigua Roma a adoptarse en las empresas privadas actuales. Aunque en esto las públicas llevan ventaja, ya que las cestas de Navidad se conocen en el sector estatal desde finales del siglo XIX y no se extendería hasta 50 años después al resto.

Para quienes aún hoy disfrutan de esta tradición, la cesta de Navidad sigue siendo motivo de regocijo y son muchas las empresas que se dedican a la elaboración y reparto de surtidos en múltiples formatos, como Eurolotes. Para aquellas empresas que aún no se hayan decidido a encargar las suyas, la cuenta atrás ha empezado si quieren que  estas Navidades los empleados puedan celebrarlas sin que falte en sus mesas ninguno de los productos más típicos.

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