Euros de Andorra, un nuevo mercado negro gestionado por el principado

En junio del 2011, el Sr. Olli Rehn, como Miembro de la Comisión Europea, y de otra parte el Sr. Antoni Martí Petit, como Jefe de Gobierno del Principado de Andorra firmaban el acuerdo monetario entre la Unión Europea y el Principado de Andorra mediante el cual se establecían una serie de disposiciones para así dar luz verde a la emisión de moneda euro por parte del Govern d’Andorra.

En diciembre del año 2012, el Sr.Jordi Cinca, Ministro de Finanzas de Andorra, declaraba en sede parlamentaria las intenciones por parte del principado de poner en circulación la citada emisión a lo largo del año 2014, hecho, que ante la sorpresa de profesionales y coleccionistas a nivel internacional, jamás ocurrió. Ante la desinformación por parte de las instituciones andorranas, la incertidumbre crecía en el sector de profesionales y coleccionistas de moneda euro que, de forma descontrolada, se transformaba en una preespeculación; de esta forma, y a través de anuncios a modo de preventa, profesionales sin ningún tipo de escrúpulos comenzaron a fijar precios al alza por la adquisición de estas piezas, las cuales en el mejor de los casos prometían a finales del año 2014.

Ya en diciembre del pasado año, y ante una ligera presión mediática, el Govern d’Andorra, a través de una rueda de prensa, anuncia la puesta en circulación de los euros con fecha 15 de Enero de 2015, en dicha rueda de prensa es también presentada una web corporativa creada como presentación de dichas acuñaciones a la ciudadanía. Ante la falta de un claro protocolo para el acceso a este producto por parte de profesionales de la numismática, un gran número de ellos se trasladan a Andorra la Vella para buscar respuestas, que en ningún momento fueron proporcionadas ni por el gobierno del principado, ni por Andorra Mint, entidad creada para la gestión y distribución de estas monedas.

Era 15 de Enero, y ni había euros, ni había respuestas. En las oficinas de Andorra Mint y sin deparar en la aplicación de legislación alguna de protección de datos, se tomó nota en un mero folio en blanco de los datos fiscales y demanda aproximada de los euros de Andorra que cada cual de los profesionales de la numismática estimaba para sus clientes. Fueron citados en uno de los tres únicos establecimientos numismáticos del país, a los que sin ningún tipo de evaluación previa se les concedió la posibilidad de ser distribuidores de estas emisiones. El producto estaba ahí, la cantidad demandada, pero la aplicación de un control en la distribución sin ningún tipo de sentido no permitía llevarse más de un ejemplar por persona y día para aquellos que no eran andorranos, sin embargo, la ciudadanía andorrana podía acceder a 5 ejemplares de la emisión de euros andorranos para coleccionistas de forma diaria.

La gestación del mercado negro

Ante todas estas dificultades, ante tal incertidumbre y ante la falta de comunicaciones oficiales que nos diesen respuestas, la incertidumbre crecía y aquella pre-especulación terminó por convertirse en toda una especulativa alrededor de esta emisión: en el país pirenaico se forjaba un mercado negro; largas colas inundaban los establecimientos numismáticos del país de ciudadanos del principado que con total normalidad adquirían 5 ejemplares que con posterioridad vendían en la calle a algunos comerciantes extranjeros a más del doble de su precio de venta al público, en tan solo unos minutos, un juego oficial de euros de Andorra para el coleccionista pasaba de costar 24 € (PVP) a venderse en la misma puerta de los establecimientos a un precio medio de 60 €, se forjaba así todo un mercado secundario que establecía sus beneficios a tenor del comportamiento del Govern d’Andorra, que lejos de calmar tal especulativa, la seguía alimentando con la imposición de medidas reguladoras que en nada ayudaban a paliar el mercado negro de los euros de Andorra.

Alrededor de los euros andorranos se creó toda una mafia, toda una red que en muchos casos incluso estaba jerarquizada. Desde el funcionario ligado al propio gobierno del país que facilitaba la salida de juegos de euros de Andorra suplantando identidades como si de un juego de niños se tratase, hasta la persona que se encontraba detrás de este funcionario para poner a disposición de quien se preciase tal mercancía con hasta un 500% de beneficios aplicados de forma totalmente ilícita. Con el gobierno del principado mirando a otro lado, se asentaba así el mercado negro de los euros. Cada declaración únicamente empeoraba la situación, comunicados totalmente erráticos que buscaban calmar la situación, que avivaban más el fuego de la especulación, una mala praxis en todos los sentidos que ha llevado a generar beneficios totalmente opacos que ascienden a más de 3 millones de euros.

Ante tal lamentable situación, no quedó otra que establecer una alianza entre todos aquellos profesionales internacionales que estaban siendo dañados de forma totalmente directa e indirecta. El coleccionismo de moneda euro estaba siendo totalmente destruido por parte de un gobierno que sin ser planamente evaluado fue otorgado con la oportunidad de hacer negocio con la moneda única europea sin ni tan siquiera disponer de medios necesarios para realizar una distribución internacional que evitase así la monopolización de un producto tan demandado por miles de coleccionistas a nivel internacional.

La situación hoy

A día de hoy las irregularidades en torno a esta emisión siguen en aumento, el mercado negro sigue sin ser atajado y se encuentra más vivo que nunca. Por otro lado, el Govern d’Andorra saca pecho y presume de beneficios para el país que giran en torno a esta emisión, beneficios económicos. El Sr. Jordi Cinca Mateos sitúa así los beneficios económicos en 1,4 millones de euros, beneficios oficiales que nada tienen que ver con aquellos totalmente opacos que se han movido en un mercado secundario que el propio gobierno ha tolerado y ha propiciado, en un mercado negro que a día de hoy y según los últimos cálculos se sitúan cercanos a los 5 millones de euros, totalmente demostrables, palpables y de los que el propio BCE y Comisión Europea deberían tener constancia.

Desde hace ya unos meses, desde CCPOA, plataforma formaba a día de hoy por más de 100 integrantes y PULIFIL €uro Specialists estamos trabajando diariamente para que esta lamentable situación sea de alguna forma regulada y sancionada. Así, como primeros pasos estamos estableciendo comunicaciones con el Defensor del Pueblo Europeo, el cual nos está dando su apoyo y nos está facilitando las vías necesarias para llevar este asunto a las instituciones europeas para así poder atajar la situación que lejos de ser controlada por el gobierno de Andorra está siendo alimentada de forma totalmente descontrolada. Como primer paso, con fecha 9 de noviembre de 2015 por parte de todos los profesionales afectados a nivel internacional se han enviado múltiples demandas administrativas al Ministerio de Finanzas del Gobierno de Andorra, tras este paso seguiremos en comunicaciones con la entidad European Ombudsman con la finalidad de que nuestras peticiones y reclamaciones sean atendidas.

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