Clínicas Mato Ansorena propone cuidados antes y después de un injerto capilar

Cuando nos decidimos a realizarnos una operación de injerto capilar, siempre buscamos conseguir los mejores resultados posibles. Por suerte para nosotros, las técnicas y los procedimientos han avanzado muchísimo en los últimos años, consiguiendo que el desenlace sea óptimo. Sin embargo, tenemos que tener muy presente que deberemos realizar unos precisos cuidados, tanto antes como después, para conseguir llegar a un buen término.

Las atenciones antes de la intervención empezarán una o dos semanas antes del procedimiento. En este tiempo, no deberemos tomar ninguna clase de antiinflamatorios, aspirinas o seguir algún tratamiento anticoagulante.

Además, antes de un proceso de injerto capilar, se debe beber abundante agua, sobre todo el día anterior, para mantener el cuerpo perfectamente hidratado. Lo más habitual, es que si uno se decide a realizar una operación de este tipo, se encuentre bajo un tratamiento con Minoxidil. Lo más aconsejable será suspenderlo con una o dos semanas de antelación.

Será fundamental que las jornadas previas a la intervención no se consuma nada de alcohol. Tampoco estarán recomendadas las bebidas que contengan cafeína o algún otro estimulante. Esta clase de sustancias no harán otra cosa que provocar un mayor sangrado y sensibilidad.

Tampoco será aconsejable fumar, ya que puede ser una causa de infección, provocando mayores cicatrices o sacrificando la supervivencia de los injertos. Por último, el día de la operación, se debe lavar el pelo con un champú normal, evitando utilizar cualquier otro producto.

¿Y después del trasplante capilar? ¿Qué hacemos? Una vez que haya terminado la operación, comenzará una fase delicada en la que se debe ser muy cuidadoso. Por ejemplo, resulta fundamental no tocar la zona receptora de los injertos, ya que estará sensible y necesitaremos dejarla reposar.

Además, el primer lavado de cabeza deberá realizarse pasado 24 horas y en la propia clínica, donde explicarán el procedimiento para realizarlo de ahí en adelante. Durante los primeros días, se debe evitar tomar aspirinas o alcohol. Del mismo modo, no se puede realizar ningún tipo de esfuerzo físico o deporte en la siguiente semana.

Será muy importante que no se incline la cabeza hacia delante, ya que podría causar algún episodio de sangrado. También está totalmente prohibida la exposición solar en el siguiente mes. Siempre que se pueda, se debe cubrir nuestra cabeza con una gorra. Lógicamente, tampoco se puede acudir a saunas, o bañarse en playas o piscinas. Para terminar, lo mejor será dormir boca arriba, procurando que la cabeza se encuentre más elevada.