¿Te gusta el brunch? Ahora libertad total con EL CRUNCH

Hace unos años llegaba a España la moda del brunch, una comida realizada entre el desayuno (breakfast) y almuerzo (lunch), principalmente los fines de semana. El brunch surgió en Gran Bretaña a finales del siglo XIX, pero ha sido en las últimas décadas cuándo se ha convertido en un moda en Estados Unidos. Y aunque ha tardado unos años en llegar a nuestro país, ya son muchos los restaurantes y hoteles que ofrecen brunch. Tal es el ejemplo de Embassy en Madrid, punto de encuentro de la capital,  y con una notable influencia internacional donde disfrutar de los suculentos “huevos Benedictine”.

El brunch se ha convertido en algo habitual para los fines de semana de aquellos que desean levantarse más tarde y recuperar el tiempo uniendo dos comidas en una. Pues bien, el crunch es la alternativa para aquellos que desean estirar la mañana para realizar todo tipo de actividades culturales o deportivas. Visitar una exposición, jugar al pádel y hacer una excursión familiar se convierte en algo más sencillo si retrasamos la comida. Además, un crunch a las cinco de la tarde permite aprovechar aún la luz del día y evita la incomodidad de una cena tardía.

En palabras de Mariano Angosto, director general de Embassy, “nuestros clientes desean ser dueños de sus horarios y de su experiencia, y aprecian poder crear su propio menú con platos salados, dulces, gourmet, etc.. Al disponer de horario ininterrumpido de cocina desde las 12 del mediodía, cualquiera puede venir a disfrutar de su desayuno, comida, cena, brunch o crunch cuando más le convenga”.

El crunch, también conocido como high tea o linner es una comida muy similar al brunch en su composición, incorporando elementos dulces como tartas, tortitas, frutas y salados como las hamburguesas, ensaladas, tortillas. Para beber puede acompañarse de café, té o infusiones, batidos e incluso un cocktail. Su principal ventaja es que contribuye a sacar todo el jugo al día, nos permite darnos un capricho y no se extiende más allá de lo aconsejable para mantener unos hábitos de sueño saludables.