Requisitos para montar un parquin robotizado

Requisitos para montar un parquin robotizado

Cada vez son más las ciudades españolas que disponen de estacionamientos robotizados. Se trata de sistemas automáticos de estacionamiento muy sostenibles y que se están erigiendo como la mejor solución práctica para problemas de saturación de tráfico en zonas turísticas o emblemáticas de urbes de todo tipo y tamaño.

No obstante, aunque su propio nombre nos evoque algo futurista y tecnológicamente muy avanzado, lo cierto es que los aparcamientos robotizados ya comienzan a tener historia. El concepto comenzó a fraguarse a principios del siglo XX, aunque por aquel entonces no se trataba más que de sistemas rudimentarios de almacenamiento de vehículos.

Con el paso del tiempo la idea, el concepto y los proyectos fueron evolucionando, hasta que, en 2004, surgió el primer ejemplo de lo que hoy conocemos como estacionamientos de gestión informatizada.

Su naturaleza los convierte en soluciones óptimas y adecuadas para resolver problemas concretos y reales como:

Falta de plazas de parquin en las ciudades Falta de espacio en edificios antiguos que son rehabilitados Entornos históricos y protegidos donde no está permitido alterar la fisonomía.

Razones por las que optar por un parquin robotizado.


Sobre todo  por su practicidad. Son sistemas mecanizados que nos permiten estacionar vehículos a través de robots y centros de control informatizados.

El usuario llega a un punto concreto y deposita su vehículo después de identificarse convenientemente. Y, hasta aquí su papel en la función. Una vez depositado el vehículo, ya es el sistema robótico el que se encarga de identificarlo, trasladarlo y estacionarlo según unos parámetros. Cuando el usuario regresa a por él, se repite el procedimiento a la inversa.

Hoy en día, encontramos párquines robotizados en muchas ciudades españolas. Estos estacionamientos se ubican tanto en fincas privadas residenciales, bloques de viviendas, edificios de oficinas, centros comerciales, centros públicos y entornos urbanos turísticos.

Actualmente, hay estacionamientos robotizados en muchas ciudades españolas. En unos casos, se ubican en las plantas subterráneas de edificios residenciales o de viviendas: en otros, en los bajos de bloques de oficinas; también hay párquines robotizados en centros comerciales o en áreas públicas o turísticas.

¿Qué se necesita para montar un parquin robotizado?

Se necesita, sobre todo, conocer el entorno y los datos del proyecto. Será lo que nos ayudará a perfilar el proyecto. En cualquier caso, en general, hay que tener claros varios aspectos diferentes.

Por ejemplo, el espacio de que disponemos para ubicar el parquin robotizado: su tamaño, enclave, entorno, nivel de protección, etc. También la ubicación concreta, el uso que se le va a dar y el perfil del usuario. Y, por descontado, la normativa urbanística del municipio donde va a ubicarse: requerimientos técnicos, exigencias urbanísticas, elementos de seguridad, etc.

Y, como en cualquier proyecto, también hay que tener en cuenta los costes.

Una vez planteados, analizados y estudiados todos estos elementos, habrá que combinarlos de tal manera que podamos generar un proyecto equilibrado, útil, aplicable y que de soluciones a la comunidad. De hecho, con estos detalles ya tendremos más claro qué tipo de estacionamiento robotizado tenemos o queremos construir y qué herramientas necesitaremos para materializar el proyecto.

¿Cómo funciona un parquin robotizado?


La principal ventaja de un estacionamiento robotizado es su adaptabilidad a cualquier entorno. Puede ubicarse en un terreno abierto, en los bajos de un edificio de nueva construcción, dentro de un edificio que está siendo rehabilitado… da igual. Lo importante es que, como se construye con módulos y no necesita casi obra civil, su implementación es bastante sencilla.

En cualquier caso, un parquin robotizado cuenta con una serie de componentes básicos, diferentes sistemas entre los que escoger y unos costes que debemos valorar y calcular.

Dentro del apartado de los componentes básicos, los más importantes son:

la cabina donde el usuario deposita y/o recoge el vehículo: es el único lugar al que accede el conductor. Debe estar dotado con sistemas informatizados de identificación. plataforma para el traslado del vehículo: el conductor deposita el vehículo sobre ella, dentro de la cabina de recepción, y ya no se moverá de ahí hasta que lo recoja. Esta plataforma es transportada hasta el lugar concreto donde se estaciona el vehículo. ascensores y elevadores: son los encargados de transportar el vehículo hasta su lugar de estacionamiento. Están dirigidos por el sistema robotizado desde un ordenador central que, por cierto, también está alerta ante posibles fallos. lugares de almacenamiento: cubículos metálicos donde se depositan los vehículos, como lugar de estacionamiento. Suelen ser modulares y se adaptan a cualquier espacio físico.

Con estos 4 elementos son suficientes para montar un parquin robotizado y sacarle todo el provecho.

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