Las webs comerciales y los lenguajes de programación

Entre los numerosos modelos de negocio que existen en la actualidad, uno de ellos resulta particularmente rentable y moderno: la tienda online o la empresa de servicios virtual. Esta tipología de negocio presenta numerosas ventajas, pero una de ellas, quizá la más importante dadas las consecuencias positivas a medio y largo plazo, es el ahorro de costes. Disponer de un e-commerce o de una página web que ofrece numerosos servicios a través de internet elimina el factor del local físico por completo; y, con él, los gastos en fondos o créditos rápidos Wannacash que supone la difícil tarea de pagar alquiler, facturas y licencia cuando el negocio está empezando a funcionar.

Además, por lo general se ahorran también los costes de distribución de servicios a grandes y pequeñas superficies, ya que la tienda online, en el caso específico de la venta de productos, vende siempre sus objetos en stock de manera directa, con el único gasto extraordinario de unos gastos de envío abonados por los propios compradores. En general, las empresas de productos y servicios online se nutren de la publicidad, y también es fundamental que inviertan parte de sus fondos en la contratación de profesionales que, en su caso, son mucho más necesarios que en el de una tienda convencional. Por ejemplo, un webmaster o diseñador de páginas web. Porque, a todos los efectos, la página web se convertirá en el escaparate de la marca.

En realidad, no siempre es obligatorio contratar a un diseñador o programador de páginas web para empezar un negocio. Las tiendas particularmente pequeñas, en especial aquellas en las que la persona que crea los objetos que pone a la venta es su propia marca, suelen recurrir a webs que permiten la creación rápida e inmediata de pequeños espacios pregenerados de tienda virtual. Por ejemplo, Etsy, una de las más usadas. Otras tiendas más genéricas, empresas pequeñas y que buscan crecer y consolidarse durante sus primeros pasos, recurren a la apertura de perfiles en redes sociales, especialmente Facebook, o a la creación de un perfil en WordPress, el editor de blogs por excelencia y capacitado para la creación de cuentas gratuitas y de pago.

Pero cuando la marca empieza a crecer, a ser reconocida y a fundamentarse sobre una base sólida de clientes fidelizados, es decir, clientes que repiten en su compra, es conveniente que la tienda invierta parte de sus microcréditos o recursos económicos generados en las ventas en dos cuestiones: primero, la compra de un dominio web; y segundo, la creación de la web propiamente dicha. Es importante entonces contar con el profesional antes mencionado y, por supuesto, dedicar buena parte del tiempo de planificación a diseñar la estructura de la web, su adaptabilidad a dispositivos móviles, los colores esenciales de la marca, el tono y el estilo en función del público objetivo principal de la web, y en general el lenguaje de programación que se va a utilizar.

Cuando hablamos de lenguaje de programación, muchas personas tienden a pensar en el HTML, el más básico, presente en las primeras páginas web que aparecieron en internet allá por los últimos años del siglo XX. El lenguaje HTML tiene la virtud de que es sencillo de entender y de utilizar, y fácil de adaptar a cualquier tipo de hardware, ya que sigue siendo el más utilizado y lo podemos ver en prácticamente todos los códigos fuentes de los sites de internet. Sin embargo, no es el único. El lenguaje de programación Java, por ejemplo, es uno de los más exitosos entre los webmasters y programadores de sitios web comerciales, pues permite mucha más libertad creativa en la inclusión de herramientas audiovisuales dinámicas e interactivas.

Sea cual sea el tipo de lenguaje escogido, el diseño de la estructura de hipervínculos y contenidos, la estética general y la manera de presentar los productos y servicios en el index, ninguna creación de un sitio web comercial debería realizarse sin un estudio previo del arquetipo de cliente al que pretende dirigirse. Por otro lado, es muy importante encontrar el equilibrio entre fondos económicos y necesidades comerciales. Teniendo en cuenta todas estas cuestiones y planificando debidamente cada paso del camino, la inversión en la página web empresarial será muy rentable.

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